«La fortaleza del ser humano»

La verdadera fortaleza,
de un humano normal,
a veces es su fuerza,
“pero realmente es su naturaleza”.Su forma de ser,
dice muchas cosas,
sus experiencias vividas,
“condicionan su forma de vida”.Y su verdadero secreto,
es la fuerza para superar,
levantarse cuando está caído,
“sobreponerse a lo sufrido”.Pero su verdadera fuerza,
erradica detrás de él,
valorarse y valorar,
“como desea le valoren a él”.Vivir la vida con entereza,
ser modesto consigo mismo,
y no caer en el egoísmo,
“compartir siempre con el prójimo”.Y siempre necesitamos,
creer en Dios,
que nos dé su bendición,
“y nos arrope con su amor”.Dios siempre está,
pendiente de nosotros,
siempre nos está guiando,
“ir rectos o desviarnos depende de nosotros”.Para que siempre,
podamos llegar a saborear,
a pesar de éxito o fracaso,
“siempre lo debemos de afrontar”.Siempre ser uno mismo,
nunca ser espejo de nadie,
ni ser más que nadie,
“pero tampoco discriminar a nadie”.El verdadero secreto,
es ser uno mismo,
con defectos y virtudes,
“así son sus aptitudes”.Pero el verdadero secreto,
que siempre es cierto,
detrás de un gran hombre,
“siempre hay una gran mujer”.Que lo ama y respeta,
como él a ella,
el amor mutuo,
“es la fuerza y su fortaleza”.Si el hombre se cae,
que escuché con fuerza,
ánimo y para adelante,
“ella le respalda siempre”.No escuchar siempre,
el duro reproche
por tu culpa,
“por tu mala cabeza”.Es una mala suerte,
el que se cae,
nunca es porque quiere,
“es porque lucha y corre”.No por la culpa,
de un fracaso,
se le acaba el mundo
“y no es el peor del mundo”.Por eso es la fuerza,
detrás de un gran hombre,
siempre hay una maravillosa,
“una encantadora mujer talentosa”.Con amor y sacrificio,
es la única artífice,
de una bendecida familia,
“equilibrando los problemas y beneficios”.Ella es su fuerza y poder,
tiene su “mano izquierda”,
para estar siempre al frente,
“en las adversidades del día a día”.Es decirte “ tú puedes”,
“tú eres capaz”,
“ yo estoy contigo”
“ella es la verdadera fortaleza”.Por eso el ser humano,
depende de creer en Dios,
estar arropado siempre,
“por la fortaleza de una gran mujer”.Para tener una gran fortaleza,
depende de ser uno mismo,
nunca ser espejo de nadie,
“siempre ser uno mismo con entereza”.Miguel de la Mancha
(poeta y escritor)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *